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La matanza de la OTAN en Majer (Libia)

Los habitantes de Majer afirman que los bombardeos de la OTAN han causado la muerte de 85 personas

Sección:Libia
Martes 16 de agosto de 2011 0 comentario(s) 2029 visita(s)

Por Franklin Lamb

Los habitantes de Majer afirman que los bombardeos de la OTAN han causado la muerte de 85 personas: 33 niños, 32 mujeres y 20 hombres.

Situado a unos 30 kilómetros al este de la antigua ciudad romana de Leptis Magna, diez kilómetros al sur de Zliten, alejado de la costa libia y al otro lado del Mediterráneo respecto a Roma, Majer era un pintoresco pueblo conocido por la gran calidad de sus dátiles y la producción del mejor tarbuni (zumo de dátil), según sus habitantes, de todo Libia.

Familias locales y testigos, y las autoridades libias afirman que los ataques aéreos de la OTAN acabaron con la vida de 85 personas: 33 niños, 32 mujeres y 20 hombres. Los periodistas y los visitantes pudieron ver 30 de los cadáveres en la morgue local, entre ellos una madre y sus dos hijos. Funcionarios y residentes nos explican que aproximadamente otros 50 cuerpos fueron trasladados a otros lugares para su entierro en familia y que la mayoría de los heridos fueron evacuados a los hospitales de Trípoli.

En Majer, donde la OTAN decidió bombardear tres núcleos vecinales colindantes, los visitantes examinaron un total de cinco casas bombardeadas. No se encontraron indicios de armas en las granjas, sólo colchones, ropa y libros esparcidos por toda la zona. Una joven de 15 años herida de gravedad, Salwa Al Ageil Jaoud, había escrito su nombre dentro de un bloc de notas encontrado entre los escombros. Al visitarla después en el hospital, aseguró, como los testigos, que no había presencia militar en las casas bombardeadas.

La OTAN utilizó la misma táctica que Israel utilizó en las dos matanzas de Qana (Líbano). Después de las primeras tres bombas, lanzadas a las 11.00 de la noche, hora local (21.00 GMT) del lunes 8 de agosto, muchos de los residentes de la zona corrieron a las casas bombardeadas para tratar de salvar a sus seres queridos. En ese momento, la OTAN atacó con más bombas y asesinó a 85 libios.

Masacre de Qana

Los cuerpos gravemente quemados y mutilados de dos muchachos, Adil Moayed Gafes y Aynan Gafes, fueron sacados de los escombros por miembros de su familia profundamente afectados. Un hombre, totalmente angustiado, repetía las palabras «No hay otro Dios más que Alá y los mártires son amados por Dios», y pronto otros se unieron a su oración.

De pie sobre un montón de escombros, un portavoz del gobierno de Libia, Ibrahim Moussa, declaró: «¡Es un crimen que desafía la imaginación. En este lugar todo es civil!»

De acuerdo con funcionarios libios entrevistados en el Hotel Rixos, aquí en Trípoli ayer por la noche, la OTAN atacó Majer «para tratar de ayudar a los combatientes rebeldes a entrar en la ciudad, que se halla en manos del gobierno, desde el Sur. La OTAN aumenta su participación y mando militar y el control de una de las partes en lo que ha convertido en una guerra civil. Tiene la esperanza de obtener miles de millones de dólares en contratos de reconstrucción y contratos petroleros preferentes por parte de su equipo elegido, establecido en el Este de Libia».

En lo que parecía una página prestada de la oficina de prensa del ejército israelí, la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero, y el coronel Roland Lavoie, portavoz militar de la operación ’’Protector Unificado’’, afirmaron en una conferencia de prensa conjunta celebrada a caballo entre Bruselas y Nápoles que «la población bombardeada contenía una zona de agrupamiento militar, y la OTAN no tiene, hasta la fecha, ninguna prueba de haber causado bajas civiles.” Según los portavoces “la OTAN toma siempre medidas extraordinarias para garantizar la seguridad de los civiles».

Es previsible que, a medida que la matanza de Majer se haga pública y que la OTAN se vea presionada para explicar la muerte de más civiles en Libia, la OTAN, probablemente en las próximas 48 horas, anuncie «una investigación interna» sobre los sucesos de Majer al tiempo que afirma con antelación, como los israelíes hacen regularmente, que su ataque iba dirigido sólo a «objetivos militares legítimos».

Cada uno de los refugiados palestinos musulmanes y cristianos en el Líbano, y cada uno de los ciudadanos libaneses cuyos familiares o seres queridos fueron asesinados durante las dos matanzas perpetradas por Israel en Qana (Líbano) recuerdan hoy la pérdida indescriptible sufrida ayer por sus hermanas y hermanos ayer en Majer.

La matanza perpetrada en Majer se produjo, una vez más, con armas estadounidenses, regaladas por los contribuyentes estadounidenses sin su conocimiento o consentimiento, y en contra de los valores humanitarios estadounidenses compartidos por todas las personas de buena voluntad.

Como en Qana, en el inventario de armas estadounidenses que este país ha proporcionado a la OTAN, y que están disponibles para su uso aquí en Libia desde 29 de marzo de 2011, a veces de manera indiscriminada, con el fin de «proteger a los civiles» incluye, pero no se limita a lo siguiente:

Bombarderos invisibles B-2 del ala de bombarderos 509 de la base aérea de Whiteman; cazas F-15E de las escuadrillas de combate 492 y 494 de la RAF basados en Lakenheath, Reino Unido; cazas F-16CJ especializados en «supresión de defensas» de la escuadrilla 480 de la base aérea de Spangdahlem, en Alemania; aparatos de transporte EC-130 de operaciones psicológicas del ala de operaciones especiales 193 de la Guardia Nacional aérea de Pensilvania; aparatos de transporte KC-135 de las alas 100 y 92 de reabastecimiento de combustible en vuelo, basados en Mildenhall, Reino Unido y Fairchild AFB, estado de Washington, EE.UU.; aparatos de transporte C-130J recientemente destacados en la 37 escuadrilla de puente aéreo en Ramstein, Alemania; aparatos de ataque a tierra A-10 y AC-130.

Los ataques de la OTAN sobre Libia se iniciaron con el bombardeo de Libia de sus defensas aéreas con 110 misiles tácticos de crucero estadounidenses Tomahawk. También se lanzaron ataques aéreos estadounidenses utilizando los aparatos invisibles B-2 Spirit que realizaron 45 ataques directos conjuntos contra almacenes de municiones de las bases aéreas de Libia. Otros misiles Tomahawk fueron lanzados desde buques británicos en la zona.

Los buques de la Marina de EE.UU. que están siendo utilizados por la OTAN «para proteger a los civiles libios» son los siguientes: destructores USS Stout (DDG 55) y USS Barry (DDG 52) de la clase Arleigh Burke provistos de misiles dirigidos; submarinos USS Providence (SSN 719), USS Scranton (SSN 756) y USS Florida (SSGN 728); buques anfibios USS Kearsarge (LHD 3) y el USS Ponce (LPD 15); buque de mando USS Mount Whitney (LCC / JCC 20); buques de apoyo Lewis and Clark, Robert E. Peary y Kanawha. Los buques Kearsarge y Ponce llevan a bordo aviones de combate AV-8B Harrier, helicópteros CH-53 Super Stallion y aviones MV-22 Osprey de hélice basculante.

Los aviones cisterna KC-130J vuelan desde la base aérea de Sigonella, en Italia; los EA-18G Growler, aviones de ataque electrónico de VAQ-132, con base en Whidbey Island, Washington, vuelan desde la base aérea de Aviano, en Italia. Estos aviones fueron desviados de Iraq a petición de la OTAN «para ayudar a proteger a los civiles de Libia», junto a aparatos P-3 Orion de caza submarina y EP-3 Aries de ataque electrónico.

Además de las armas mencionadas anteriormente, más de 50 tipos de bombas y misiles estadounidenses están almacenados para su utilización por la OTAN «para proteger a los civiles de Libia», cuyo uso hasta la fecha es ilegal con arreglo a las leyes estadounidenses e internacionales, por cuanto han producido la muerte, mutilación o lesión de cerca de 7.800 civiles libios, entre el 29 de marzo 29 y el 9 de agosto de 2011.

El estudio de los lugares bombardeados por la OTAN, las inspecciones sobre el terreno, los números de catálogo de los artefactos explosivos sin detonar, el examen de los fragmentos de bombas y misiles en emplazamientos civiles en el oeste de Libia, y la consulta con fuentes militares libias confirman lo que dos oficiales del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de EE.UU., ambos abogados, han afirmado que la OTAN, al igual que hicieron sus aliados israelíes en Qana (Líbano), perpetró crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Majer el 8 de agosto de 2011.

En concreto, la OTAN está acusado de cometer los siguientes crímenes contra el pueblo de Libia, según un consenso de las reuniones con un número creciente de visitantes internacionales y abogados defensores de los derechos humanos que han venido de Europa, Asia y América del Sur y del Norte.

El derecho internacional aplicable incluye, entre otros, el artículo 3 del Estatuto de la Corte Penal Internacional de La Haya que establece claramente que un criterio para la acusación por crímenes de guerra es el ataque o bombardeo, por cualquier medio, de ciudades, aldeas, edificios o casas indefensas. El uso continuado por parte de la OTAN de objetivos civiles con fines militares, una situación que la OTAN cruel y gratuitamente llama «daños colaterales», se ajusta al citado artículo de forma exacta y sería una piedra angular de un proceso de acusación a esta organización por crímenes de guerra tipificados en el artículo 3 (a) del Convenio de Ginebra: "A este respecto, se prohíben, en cualquier tiempo y lugar, por lo que atañe a las personas arriba mencionadas: a) los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios”.

Se trata de causas fundamentadas similares a las que presentaron en las querellas contra funcionarios israelíes abogados estadounidenses del Centro de Derechos Constitucionales de Nueva York, en el caso “Ali Saadallah Belhas, et al., demandantes, contra Moshe Ya’alon, demandado (466 F.Supp.2d 127 (2006)”. Un caso que esclareció a la comunidad jurídica y la opinión pública internacionales sobre la necesidad de excluir del derecho internacional la inmunidad soberana, y permitir la presentación de demandas ante tribunales nacionales e internacionales.

La matanza de la OTAN en Majer exige del derecho internacional un proceso que no logre menos de esto.


Fuente: http://www.counterpunch.org/lamb08122011.html

Fecha de publicación original: 12/08/2011

Traducido por S. Seguí para Tlaxcala.

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