En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
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Declaración ideológica de Alternativa Antimilitarista.MOC

En el 5º aniversario del final del servicio militar en el estado español, publicamos el texto que redefinió, tras más de dos décadas de existencia, al movimiento antimilitarista que activó la campaña de insumisión.

Sección:Varios
Lunes 28 de noviembre de 2005 0 comentario(s) 16247 visita(s)

El Movimiento de Objeción de Conciencia se llama ahora Alternativa Antimilitarista.MOC. Acordado en enero de 2003 en una de sus asambleas generales, éste es el último (y quizás el menos importante) de los resultados del largo proceso de debate interno que llevó a cabo esta organización antimilitarista.

Entre el 14 y el 18 de agosto del año 2002 tuvo lugar en Rota (Cádiz) el último de los tres encuentros con que los diferentes grupos que componían el MOC lograron finalmente consensuar la definición y objetivos de esta organización en el nuevo escenario dejado por la abolición del servicio militar obligatorio. Esta redefinición ha quedado plasmada en una nueva «declaración ideológica», texto que recoge consensos relacionados con las bases identitarias, líneas de acción y esquemas organizativos que darán forma de ahora en adelante a esta red antimilitarista. Los dos anteriores encuentros de este «congreso», en el que han participado 21 grupos locales, tuvieron lugar en Aguadulce (Almería), en diciembre de 2001, y en Amayuelas (Palencia), en marzo de 2002.

Un proceso oportuno

Después de las largas campañas de insumisión, en el contexto del derrumbe final de la mili [1] y la apuesta gubernamental por un modelo de Fuerzas Armadas profesionalizadas que empezaba a caer en picado, la ahora llamada Alternativa Antimilitarista-MOC encontró el momento oportuno para hacerse una radiografía, ver en qué estado están los grupos que la componen, y cuáles son hoy las visiones comunes sobre antimilitarismo, noviolencia, desobediencia, coordinación, etc., que les permitirán continuar articulándose y actuando a partir ahora en la nueva era post-insumisión. De hecho, los resultados de proceso de debate ya pueden verse en campañas colectivas como «desobedece a las guerras».

Este congreso es el tercero que lleva a cabo el MOC desde sus primeras actividades en 1977. Los dos anteriores tuvieron lugar en Landa (1979), en que el MOC (formado entonces fundamentalmente por objetores de conciencia de diversas procedencias ideológicas) se definía como antimilitarista, y en Madrid (1986), en que optaba por la desobediencia civil a la ley de Objeción de Conciencia que preparaba el gobierno para «domesticar» a la disidencia, y profundizaba en la definición de antimilitarismo más allá de la mera oposición a lo militar.

Este proceso de debate que se inició en la primera mitad de 2001, ha estado formado por una fase de recopilación de la memoria histórica de los grupos, de discusiones previas y elaboración de textos base a partir de las aportaciones locales, y por otra fase de macro asambleas (Aguadulce, Amayuelas y Rota) de varios días de duración en las que han tenido lugar los debates y los acuerdos que han permitido llegar a un texto común.



DECLARACIÓN IDEOLÓGICA (Resumen):

Identidad

La declaración ideológica de Alternativa Antimilitarista-MOC se estructura en tres bloques: identidad, campos de trabajo y organización. En el primer bloque, AA-MOC se define como un movimiento antimilitarista, autogestionario y asambleario que desarrolla alternativas desde la noviolencia, formado por grupos autónomos en coordinación estatal e internacional, y perteneciente a la Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI-IRG) [2] . Los objetivos principales de su lucha son la abolición de los ejércitos, las guerras y sus preparativos, y todo mecanismo de control social, seguidos de la construcción de alternativas de defensa antimilitarista en confluencia con otras luchas de emancipación social.

A continuación, el texto revisa conceptos clave como antimilitarismo, noviolencia, radicalidad, político, revolucionario, autogestión, asamblearismo, desobediencia civil, internacionalismo, acción directa noviolenta y apoyo mutuo, entre otros. Así, Antimilitarismo será la lucha que se enfrenta no solamente a los ejércitos y sus justificaciones, sino también al resto de instrumentos de control social, y que propone y desarrolla alternativas a todo ello. Noviolencia, una estrategia de acción, una herramienta de transformación social, una forma de resolver los conflictos, y un estilo organizativo. Desde el planteamiento pedagógico de la acción política, la coherencia entre los fines y los medios de ésta, y la distinción entre persona y rol social, la noviolencia supone la denuncia de la violencia estructural que se ejerce desde el poder, y que desencadena el resto de violencias sociales. En este punto y con este marco, AA-MOC considera explícitamente el sabotaje como un medio de acción asumible, junto con la desobediencia civil, la acción directa, el boicot, la no colaboración y la educación para la paz.

La Desobediencia Civil, también seguirá siendo un seña de identidad, definida como acción política radical, colectiva, organizada y pública, que no busca imponerse sino lanzar una interpelación a la sociedad desde su base, y que asume y utiliza las respuestas represivas y las consecuencias que provoca. Una de las herramientas de la desobediencia civil y la noviolencia será la Acción Directa Noviolenta, que busca intervenir a través de los hechos y explicitar una situación de injusticia, interrumpiendo un proceso o situación que se considera ilegítima para ganar espacios de libertad y recuperar derechos arrebatados por el poder. Todo esto, con el sentido del humor y la creatividad como ingredientes.

Campo de trabajo

El siguiente bloque de la declaración es el de campos de trabajo, en el que se dibuja en primer lugar un marco de referencia formado por las señas de identidad, la reflexión y elaboración teórica, la confrontación con el sistema, y la construcción de alternativas. El eje vertebrador de la acción común de los grupos de Alternativa Antimilitarista-MOC será el antimilitarismo, es decir, la lucha contra la estructuras militares, y también contra la violencia y el control social. Al mismo tiempo, según el texto, se promoverá el desarrollo de una defensa basada en un paradigma radicalmente diferente al de la defensa militar. Esta defensa alternativa tiene como sujeto a la propia sociedad y no a una élite especializada, se lleva a cabo por medios noviolentos (autoorganización, apoyo mutuo, no colaboración, desobediencia civil), e identifica como «enemigos» a la opresión, la dominación, la violencia, la discriminación, la injusticia y las agresiones al medio ambiente.

Para AA-MOC, también será un campo de acción la formación interna en relación a funcionamiento asambleario y toma de decisiones por consenso, antipatriarcado, acción directa noviolenta, regulación-resolución de conflictos desde una visión positiva de los mismos, y educación para la paz, entre otros. La declaración afirma en este punto que no es posible la transformación social desde planteamientos meramente políticos. El trabajo debe enraizar con las necesidades y deseos de la gente, lo que garantizará que el antimilitarismo aporte alternativas de vida y lucha en positivo.

Organización

Ya en el último apartado de la declaración ideológica, el de organización, se expresan los principios de horizontalidad, apoyo mutuo, autogestión, internacionalismo, rechazo de jerarquías y especializaciones, que están contenidos en el primer bloque. Así, se define la coordinación como un proceso con método que nace siempre de las propuestas y actividades de los grupos locales, que es respetuoso, favorecedor del encuentro interpersonal y del necesario cuidado de las necesidades afectivas. Territorialmente, la coordinación de Alternativa Antimilitarista-MOC no se limita al Estado español, sino que está abierta a cualquier persona o colectivo con el que se compartan objetivos, contenidos y funcionamiento, esté donde esté, puesto que se rechazan conceptos como patria, estado o nación. Las asambleas generales serán el espacio fundamental de articulación de los grupos, realización de los objetivos generales y toma de decisiones. Ésta se realizara por consenso, entendido éste como un proceso que busca llegar al acuerdo más satisfactorio para todas las partes.

El general Laguna Sanquirico, al frente de la Dirección General del Servicio Militar en 1989, afirmaba que aún en el caso de que la «mili» se aboliese los «núcleos más radicalizados» de las «asociaciones pacifistas» no se disolverían sino, que, por el contrario, «abordarían una nueva fase de sus actuales programas que incluyen la completa disolución de los Ejércitos». Una profecía un poco de tercera división eso sí (esa «nueva fase» pudo encontrarla el general en cualquier revista antimilitarista de entonces), pero que se confirma definitivamente, a la vista de lo contenido en la declaración ideológica de Alternativa Antimilitarista-MOC: cumplidos cinco años desde la desaparición del servicio militar (la última asignación de destinos del servicio militar tuvo lugar el 8 de noviembre de 2000 para los jóvenes del reemplazo del 2001), siguen intactas todas las razones para luchar porque, tal como acaba el citado texto, «la guerra y los ejércitos son un crimen contra la humanidad».



ALTERNATIVA ANTIMILITARISTA-MOC DECLARACIÓN IDEOLÓGICA (Texto íntegro)

I. IDENTIDAD

Somos un movimiento antimilitarista autogestionario y asambleario que desarrolla alternativas desde la noviolencia, formado por grupos autónomos, en coordinación estatal e internacional y perteneciente a la Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG).

Nuestro movimiento asimismo participa conjuntamente con otros procesos de lucha y acción transformadoras.

Planteamos la desmilitarización social como una revolución cotidiana que, además de criticar las estructuras, valores y funciones tanto militares como de cualquier sistema de dominación, apuesta por una transformación profunda que afecte a todas las facetas de la vida: estructural, económica, laboral, cultural, educativa, política, relaciones personales, para lograr un mundo justo, en paz, sin guerras, sin ejércitos y sin mecanismos de dominación.

Tratamos de plasmar en nuestra realidad cotidiana los contenidos, valores y actitudes que propugnamos, a través de las iniciativas de base y de las luchas y necesidades cotidianas, desde la Autogestión, el Apoyo Mutuo, la Noviolencia y la Desobediencia.

OBJETIVOS

El objetivo del MOC es lograr la desmilitarización social.

Nuestra finalidad es conseguir la abolición de los ejércitos y acabar con las guerras y sus preparativos, así como lograr también la desaparición de cualquier mecanismo de control social. Proponemos construir alternativas de defensa a lo militar.

SEÑAS DE IDENTIDAD

 Antimilitarismo

Entendemos el antimilitarismo como aquella lucha social que se enfrenta tanto a los ejércitos, como a las causas (humanas, económicas, ideológicas...) que los hacen existir, como a los otros instrumentos de control social de los que se dota el poder para imponerse y mantenerse. Esta lucha aúna la dimensión crítica y de confrontación con la de proposición y construcción de alternativas.

La necesidad de incidir radicalmente en dichas causas para transformarlas nos impulsa a participar conjuntamente en plataformas y con otros movimientos.

El antimilitarismo es lo que, desde este movimiento, aportamos como específico en el conjunto de procesos revolucionarios, y es el eje vertebrador de nuestra acción.

 Noviolencia

Entendemos NOVIOLENCIA como un proceso revolucionario con el que pretendemos el cambio de estructuras, valores y actitudes que sustentan la injusticia.

El cambio de estructuras supone la denuncia de una violencia estructural primera, que se ejerce desde el poder y desencadena el resto de violencias sociales. Esta violencia puede ser: económica: desigualdades, explotación, marginación, pobreza, ambiental...; ideológica: racismo, xenofobia, sexismo, religiosa...; psicológica: inseguridad, individualismo, desesperanza, miedo...; política: ausencia de cauces reales de participación, expresión...; educativa y cultural: fabricando personas sumisas, productivas y consumistas; informativa: manipulación, censura...; represiva: militar, policial... ; de género: patriarcado...

Este cambio de estructuras supone también la puesta en marcha de una propuesta alternativa.

El cambio de valores y actitudes supone:

-La coherencia de fines y medios en organización, acción, metodología y relaciones interpersonales
-La desconcentración de poder caminando hacia la autogestión y el apoyo mutuo
-El respeto a toda persona, distinguiendo siempre entre la persona y el personaje o papel social que representa Como estrategia de lucha utiliza la desobediencia civil, la acción directa, la no colaboración, el boicot, el sabotaje, la educación para la paz...

Así entendida la noviolencia es una seña de identidad fundamental del proyecto político transformador de nuestro movimiento.

Desde nuestro movimiento utilizaremos la noviolencia como estrategia política, herramienta de lucha y transformación, como forma de resolver los conflictos y como propuesta de estilo organizativo.

 Radical, político y revolucionario (movimiento político y social)

Somos radicales porque cuestionamos el Sistema de raíz y no nos conformamos con denunciar y transformar sólo sus consecuencias más escandalosas, sino que profundizamos en sus causas para abolirlas. Nuestra alternativa alcanza los fundamentos de lo militar y lo social porque cuestionamos la regulación de los conflictos a través de la violencia y la imposición.

Somos revolucionari@s y nuestro trabajo es político, porque proponemos una transformación profunda que afecte a todas las facetas de la vida. Luchamos por profundizar, ampliar y tratar de confluir con las diferentes pequeñas revoluciones cotidianas, colectivas y de base que aquí y ahora están por desarrollarse.

 Autogestión y Asamblearismo

Confiamos en la capacidad de los seres humanos de autoorganizarse en libertad y de asumir responsabilidades sin delegar en instituciones o profesionales. Así evitamos la especialización y promovemos generar y gestionar nuestros propios recursos, manteniendo y fomentando el desarrollo de las capacidades y potencialidades de cada persona.

No aspiramos a alcanzar cotas de poder político para imponer nuestros planteamientos, sino a abrir espacios de transformación para que cualquier persona o colectivo pueda organizarse para luchar por sus derechos desde la base, pues rechazamos todo poder que se imponga sobre otras personas en cualquier faceta de nuestras vidas (estados, gobiernos, ejércitos, policías, iglesias, «juntas directivas», trabajo, escuela, familia, relaciones personales...)

Entendemos que la libertad de cada persona se apoya y se confirma en la de las demás.

Las Asambleas son el espacio de decisión. Promovemos fórmulas de organización horizontal tomando nuestras decisiones por consenso, siendo nuestro propio funcionamiento un cuestionamiento de las estructuras jerárquicas, tratando de superar todo posible liderazgo que pudiera darse. Fomentamos la rotación y capacitación de todos los miembros del grupo para que puedan desarrollar todas las actividades que deseen. No existe ningún «cargo» que otorgue a ninguna persona más poder que a otra.

 Desobediencia Civil

Concebimos la desobediencia civil como una acción colectiva, pública y organizada que consiste en el quebrantamiento de una ley, norma o imposición que se considera injusta en sí misma o representativa de una situación de injusticia. La desobediencia civil plantea un conflicto fundamental entre la legitimidad de la acción política radical frente a la injusticia muchas veces encubierta de legalidad. Es una herramienta política, precisamente por su carácter público y pedagógico. No busca imponerse sobre el conjunto, sino lanzar mediante la acción organizada y pública una interpelación a la sociedad desde su base, ofreciendo diversos grados de participación y haciendo visible la situación de injusticia.

La desobediencia civil asume tanto las respuestas represivas como las posibles consecuencias que la acción desobediente provoca, y las utiliza como denuncia.

 Solidari@s y comprometid@s con otras luchas sociales de base

Además de tratar de integrarlo en nuestro trabajo nos sentimos solidari@s y comprometid@s con otras luchas sociales de base: solidaridad e implicación con la exclusión social, Sur-Norte, ecología social y estilo de vida solidario/ecológico, feminismo, antipatriarcado y liberación sexual, ecologismo, okupas, anticapitalismo y antiglobalización, educación liberadora...

 Internacionalismo superador de fronteras

No somos una organización territorial, sino abierta a cualquier persona o colectivo con quienes compartamos objetivos, funcionamiento, contenidos y deseo de trabajar conjuntamente, esté donde esté. No nos identificamos con conceptos abstractos y manipulables como patria, estado, nación, nacionalidad... Toda persona tiene derecho a una vida digna y le corresponde también el derecho a organizarse y luchar por llevarla a cabo allí donde esté. Respetamos la libre autodeterminación de las personas y colectivos siempre que no conlleve su imposición sobre otras personas.

 Superación de toda discriminación

Superación de toda discriminación económica, cultural, sexual (homófoba, machista...), ideológica, por edad, tipo de vida... que afecte a cualquier persona empezando por nuestro propio movimiento. Especial atención dedicaremos a la superación de los roles y estereotipos sexistas que impone el patriarcado, por ser la discriminación más generalizada al condicionar y limitar a todas las mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida.

Frente al modelo homogeneizador actual de pensamiento único, defendemos un modelo de igualdad basado en el respeto a las diferencias y enriquecido por ellas.

 Acción Directa Noviolenta

Es una herramienta de la noviolencia y de la desobediencia civil.

Es pública, pedagógica participativa, coordinada, encaminada a ganar espacios de libertad y / o recuperar derechos sociales arrebatados o prohibidos por el poder. Puede conllevar una vulneración o enfrentamiento con la legalidad vigente.

Busca intervenir a través de los hechos para explicitar públicamente una situación de injusticia, interrumpir un proceso o situación que se considera ilegítima, etc. Puede ser de muy diversos tipos (informativa, de denuncia, de confrontación...), y simultanear acciones y estrategias que requieran diversos niveles de compromiso o preparación.

El humor, la creatividad y la originalidad también son elementos fundamentales en nuestra acción política, que entroncan con un nuevo planteamiento de activismo comprometido, ilusionante y divertido.

 Apoyo mutuo

Entendemos Apoyo Mutuo como la creación y desarrollo de espacios y realidades alternativas, colectivas y cooperativas de tipo político, cultural, social, personal y económico que anuncien y prefiguren a pequeña escala nuestra propuesta global. A la vez nos aportan espacios de libertad y mejoras en nuestra actividad cotidiana.

Estas dinámicas de colaboración tienen una proyección pública que puede servir como referente político.

II. ACCIÓN

La acción de nuestro movimiento tiene como eje vertebrador el antimilitarismo, que es lo que aportamos como específico en el conjunto de procesos revolucionarios (feminismo, ecologismo ...). Nuestra acción participa y se enriquece de estas luchas.

Nuestra actividad política está referida siempre a nuestras señas de identidad. La acción así delimitada interrelaciona permanentemente la necesaria reflexión y elaboración teórica, la confrontación con el sistema y la construcción o plasmación en la realidad de una sociedad alternativa.

Estos dos frentes de actuación (Educativo y de Acción) son simultáneos en el tiempo, complementarios y garantizan que el antimilitarismo aporte alternativas de vida y de lucha en positivo. En nuestra acción, ni basta con la concienciación personal para modificar la realidad que nos rodea, ni es posible la transformación social desde sólo planteamientos políticos que no enraícen en las vivencias personales (necesidades, deseos, miedos...).

La Educación para la Paz (Educación para la desobediencia, en valores-actitudes ...) es un planteamiento pedagógico y una metodología transformadora tanto para nuestro acción interna (toma de decisiones, regulación / resolución de conflictos...) como externa.

El valor de la acción directa noviolenta reside (entre otras cosas) en ella misma, en su dimensión simbólica, en su capacidad de transformación de la realidad y en su carácter de pedagogía popular.

Buscamos acciones eficaces, y algunos de los criterios que utilizaremos para evaluarlas serán: si se han conseguido los objetivos propuestos y el grado de repercusión y transformación social que consiguen. Tendremos en cuenta además como se llevan a cabo la preparación, el desarrollo y afrontamiento de las consecuencias de la acción.

Nuestra acción desea brindar a personas y grupos formas de establecer contacto con sus propias fuerzas y capacidades, haciéndose protagonistas de sus propias vidas.

CAMPOS DE TRABAJO

Nuestro campo será la lucha contra las estructuras militares y las guerras, así como trabajos relacionados con la violencia y el control social y con todo aquello que se derive de la coordinación con otros movimientos y luchas sociales alternativas.

Nuestros campos de acción serán entre otros:

-Campañas de desobediencia civil: insumisión, objeción fiscal y laboral ...
-Economía de defensa
-Conversión de instalaciones militares en civiles
-Denuncia de prácticas militares
-Militarismo en las escuelas
-Alianzas militares
-Profesionalización del ejército
-Guerras y conflictos internacionales
-Denuncia del nuevo papel de los ejércitos
-Globalización
-Educación para la paz

Promoveremos el trabajo de Alternativas de Defensa, entendida ésta como defensa de los valores sociales, del libre ejercicio de los derechos y las libertades, del desarrollo económico solidario con l@s demás y con la naturaleza, la protección ante las agresiones de transnacionales, de especulaciones, de colonización cultural, de los medios de comunicación, la defensa contra las agresiones a la humanidad: el hambre, la explotación, las guerras y los ejércitos, la insolidaridad, la desigualdad, el patriarcado...

La defensa alternativa implica un proceso participativo popular; está unida permanentemente a la organización de la sociedad que pretende defender (forma parte de su entramado cultural, socio-político y económico), y opta por la coherencia entre fines y medios.

Creemos fundamental facilitar la autoformación de l@s integrantes del movimiento, en contenidos, en valores, actitudes, funcionamiento grupal y hábitos de lucha que propugnamos.

Para ello articularemos mecanismos internos de autoformación (mediante talleres, comisiones de trabajo, elaboración de materiales, espacios estatales, encuentros monográficos...) que nos permitan conocer los medios e interiorizar actitudes en relación a nuestras señas de identidad y la metodología de la educación para la paz (funcionamiento en asamblea y toma de decisiones desde el consenso, sin liderazgos...; lucha contra el patriarcado y contra toda forma de discriminación; preparación para la acción directa noviolenta, desobediencia civil, no colaboración; regulación /resolución de conflictos; cuidar los procesos de integración, implicación y participación de nuevas personas).

III. ORGANIZACIÓN

Partimos de una voluntad y necesidad de coordinación entre grupos autónomos que es inherente a nuestra configuración como movimiento. Nuestra coordinación es un proceso con método que nace siempre de las propuestas y actividades de los grupos y busca la coherencia entre fines y medios.

Los métodos que usemos serán siempre respetuosos, favorecedores del necesario encuentro interpersonal y del cuidado de nuestras necesidades afectivas. Organizarnos como movimiento supone:

Fortalecer la dinámica interna del movimiento: apoyo mutuo, formación y regulación/resolución de posibles conflictos.

Compartir y elaborar planteamientos, programaciones y líneas comunes de actuación.

Elaborar y desarrollar propuestas de acción internacional.

Conseguir los recursos necesarios para nuestro mantenimiento y mayor repercusión de nuestras actividades desde la autofinanciación.

Coordinar el intercambio de información, materiales y experiencias.

Coordinar esta lucha con otros movimientos o colectivos en nuestra actividad local y global.

Evaluar periódicamente nuestras acciones y métodos.

Nuestra identidad organizativa se basa en:

-El Congreso: es la asamblea de todas las personas que formamos el movimiento, y el espacio de decisión de su definición ideológica.

-Las Asambleas Generales: son el espacio de articulación entre los grupos locales y de toma de decisiones del movimiento, posibilitando la realización de los objetivos generales. Podrán dotarse de «espacios de trabajo conjunto» entre los grupos que forman el movimiento, que serán independientes en su funcionamiento, siempre en confluencia con los objetivos y líneas de actuación establecidas en la Asamblea.

-Los Encuentros del Movimiento: son espacios de formación, debate y conocimiento mutuo.

En todas nuestras asambleas desarrollaremos dinámicas y metodologías activas, participativas, respetuosas, generadoras de compromisos y de responsabilidad en las decisiones.

Las decisiones se tomarán por consenso, entendiendo éste como un proceso que busca llegar al acuerdo más satisfactorio posible para todas las partes.

Animaremos a la preparación y participación activa en las asambleas y en los debates estratégicos. Nuestra economía partirá de los principios de la autogestión y el apoyo mutuo.

Finalmente, seguimos apostando por la confluencia con otros colectivos, redes o experiencias, participando en proyectos de acción común y transformación social a escala local y global.

Esta declaración no es cerrada, quedando abierta a una mayor profundización.

Porque la guerra y los ejércitos son un crimen contra la humanidad Rota (Cádiz) 2002


Si deseas colaborar en el mantenimiento económico del Alternativa Antimilitarista-MOC puedes hacerlo aquí:

Datos de la cuenta

Titular: Alternativa Antimilitarista MOC
Nº de cuenta: 1491 0001 29 0010002568
Entidad: Triodos Bank
Provincia: Madrid
Estado: España


[1] para más información sobre la insumisión desde sus inicios consultar «En legítima desobediencia» en esta misma web

[2] WRI - Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG)

Fundada en 1921, WRI es una red de organizaciones, grupos e individuos que suscriben la declaración de WRI: «La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas sus causas».

WRI existe con la intención de promover la acción contra la guerra, así como también para apoyar y poner en contacto, a través de todo el mundo, a las personas que se niegan a tomar parte en la guerra o en su preparación. Hoy en día existen más de 70 grupos afiliados a lo largo de 33 países. Los grupos de WRI se han dado a conocer por su resistencia al servicio militar, a los impuestos de guerra, por sus campañas contra la producción de armas y el mercado de éstas, o trabajando en solidaridad con pacifistas expuestos a situaciones de guerra. Pero también pueden los grupos desarrollar proyectos de reconstrucción física y sicológica durante o después de las guerras, facilitando el diálogo entre grupos en conflicto, o promoviendo el desarrollo a pequeña escala y comunitario.

El «NO a la guerra» de WRI apunta a romper los ciclos de la violencia. Hasta en las situaciones más difíciles insistimos en buscar los recursos disponibles para la acción no-violenta, identificando cómo y con cuáles grupos la acción no violenta podría contribuir reducir la violencia.

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