En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
Secciones
> Documental
  Talleres
  Historia del antimilitarismo
  Noviolencia
  Objeción de conciencia
  Recursos gráficos
  Recursos multimedia
  Teoría política
  Represión
  Medio Ambiente
  Mujeres y antimilitarismo
  Anticapitalismo
  Instituciones militares
  Varios
  Intervencionismo humanitario y misiones de paz
> Campañas
  Objeción Fiscal al Gasto Militar
  Desobedece a las guerras
  Contra la I+D Militar
  Comercio y producción de armas
  Juguete bélico
  Feminismo y antimilitarismo
  Locales
  Varios
  Banca
  Educación para la paz
  La guerra empieza aquí. Parémosla desde aquí
  Recortar lo militar
  Contrarreclutamiento
> Solidaridad entre los pueblos
> Observatorio de conflictos
  Iraq
  Palestina
  Colombia
  EEUU
  Guerra y mujeres
  Infancia y guerra
  Varios
  Afganistán
  Libia
  Costa de Marfil
  Siria
  Mali
  Sáhara Occidental
  Ucrania
> Informativa
  Movimiento 15M
> Cajón de sastre
  Humor
  Creación
  Comentarios gráficos
  Varios

Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

Sobre el debate de la campaña de desobediencia al gasto militar

Sección:Objeción Fiscal al Gasto Militar
Viernes 30 de abril de 2010 6 comentario(s) 2117 visita(s)

La objeción fiscal al gasto militar se desarrolla en España desde hace más de dos décadas.

Aunque la pretensión de convertirse en una campaña de desobediencia civil que ponga en cuestión los cimientos del propio gasto militar y que genere un debate hacia su abolición no han generado la misma dinámica que la insumisión, lo cierto es que persisten unas mil personas ejerciendo este medio de protesta.

El País ha extractado en un artículo publicado el miércoles 28 de abril de 2010 algunas de las contradicciones desde el punto de vista teórico en que entran los debates filosóficos y jurídicos ante este hecho y, en lineas generales, resume de forma adecuada el estado de la reflexión al respecto en estos ámbitos.

Visto desde el punto de vista de las aspiraciones y las posibilidades de generalizar un comportamiento desobediente en materia de gasto militar, hasta el punto de afectar de forma decisiva a éste o de obligar a cambios políticos, entendemos que la objeción fiscal, tal como se propone, no ha tenido el éxito que se esperaba.

Lo peor que nos podría pasar es que se considere en el mismo plano la objeción fiscal que la insumisión fiscal de Esperanza Aguirre o de las otras propuestas. Tampoco sería solución que la presión ante los poderes se zanjara con la autorización de un derecho de exclusión o de objeción de conciencia (que siga el gasto militar pero mis impuestos directos queden excluidos de su financiación, con lo que a) el gasto militar sigue y b) además lo pago con el resto de mis impuestos y con la autorización de unos presupuestos generales del estado en cuya decisión no pintamos nada), o que nos permitan un cierto derecho de determinación (al estilo de la cuota del IRPF para otros fines sociales o sostenimiento de la iglesia católica).

Sin entrar a valorar el importante testimonio personal y el compromiso político de los objetores fiscales que aún continúan persistiendo, lo cierto es que conviene debatir más profundamente sobre las razones de no crecimiento del número de objetores ni de la eficacia de la campaña, tanto las que afectan a las actuales condiciones de transmisión, en condiciones realmente muy desfavorables, de los mensajes y propuestas en nuestra sociedad, para conseguir un mayor número de desobedientes, como las que puedan afectar a la metodología empleada y los límites que pueda tener, la necesidad de pensar otras mediaciones más o diferentes, y un largo etcétera que, entendemos, podría servir de aliciente para hacer de la crítica del gasto militar un puntal para la lucha antimilitarista y por la abolición de los ejércitos.

En todo caso, un ejemplo más de que se puede luchar contra el militarismo por muchos medios y de que no estamos solos en estas luchas, que aglutinan, en unas u otras propuestas, a un importante número de personas dispuestas a hacer de su acción directa y de conciencia una herramienta de cambio social.

Colectivo Utopía Contagiosa


¡Anónimos objetores/as fiscales al gasto militar, uníos!

Datos de la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar 2009 en el Estado Español

Hugo Alcalde y Jorge Güemes: dos objetores fiscales que plantan cara a Hacienda y al militarismo

Comenta este artículo   Volver arriba

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

   

Comentarios


  • Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

    4 de mayo de 2010

    Todos los años, siempre en estas fechas, la misma martingala: que la objeción fiscal no vale porque patatín y patatán y que hay que «debatir profundamente» y tal y cual. Ignorando y ninguneando voluntariamente todo lo que los demás venimos precisamente trabajando y debatiendo durante el curso, y siempre criticando vagamente desde fuera de la campaña y sin proponer nada alternativo. Qué pesados...


    • Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

      4 de mayo de 2010

      Creo que te equivocas, este artículo no pertenece a ese género literario que mencionas.

      Se pueden discutir muchas cosas pero lo de que el número de objetores fiscales no crece es un dato indiscutible, no una crítica «vaga». Y no es que sea lo único para valorar la campaña, pero un indicador muy importante. Habrá que preguntarse por qué pasa esto, no?

      A mí me parece un texto muy bien informado y constructivo, no los desatinos que nos caen a veces desde nuestros «compañeros» de la izquierda política.

      Este tipo de críticas hay que bienvenirlas porque nos ayudan a mejorar. O es que todo va bien en la campaña de OF?


      • Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

        4 de mayo de 2010

        Ni todo va bien, ni hay que dejar de recibir críticas. En eso de acuerdo. Tampoco todo va mal, por cierto...

        Lo de que el número no crece lo que desearíamos ya lo sabemos bien. Somos l@s primer@s en reconocerlo públicamente y lo venimos analizando tratando de conocer las causas y de mejorar la campaña. No hace falta que determinados «especialistas» nos lo recuerden cada año sin aportar sugerencia alguna, eso sí, aprovechando el momento del esfuerzo mediático del lanzamiento de la campaña con la que no colaboran para que se les oiga más. Lo siento, pero no me suena a opinión constructiva sino a necesidades personales de hacerse notar. Es mi sensasión, claro.


        • Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

          4 de mayo de 2010

          Pues mi sensación es que tu sensación proviene más de malrollito personal con los autores que lo que están diciendo concretamente en el texto. Pero bueno, cada uno con sus sensaciones. Lo que estaría bien es no contribuir a viciar más la atmósfera con ese tipo ataques personales y limitarse al contenido explícito de lo que se escribe. Desde luego mi «fuera» es diferente del tuyo, hasta puede que yo esté en tu «fuera», quién sabe con esto de pintar lindes donde no las hay.





  • Una de objeción fiscal (Utopía Contagiosa)

    6 de mayo de 2010, por P.

    Sí, bueno, aunque es cierto que es repetir lo que se ha dicho otros años sin innovar gran cosa, también es verdad que el tono es otro y que se muestra cierta simpatía hacia la OFGM. Salut.


Volver arriba
Volver a la página Principal
Ver comentarios
Spip Sitio desarrollado con SPIP v1.9.2 , un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons, mientras no se indique otra cosa.