casco insumissia fusil roto

Guerra Eterna

El bloqueo de Líbano

El bloqueo de Líbano

Guerra Eterna

Israel ha declarado
la guerra a Líbano. Sus aviones han bombardeado las pistas de
aterrizaje del aeropuerto de Beirut. Sus barcos de guerra han iniciado
un bloqueo naval de las costas libanesas. Su artillería ataca objetivos
en el sur relacionados con Hizbolá. Según fuentes libanesas, 36 civiles
han muerto en estos últimos ataques, incluida una familia de diez
personas.

Ehud Olmert definió la operación de Hizbolá
como "un acto de guerra" y ha obrado en consecuencia. Sabe que no tiene
ninguna posibilidad de recuperar a sus dos soldados secuestrados y se
prepara para aplicar la máxima presión posible sobre el Gobierno
libanés. En ocasiones anteriores, esta ’medicina’ no ha obtenido ningún
resultado y sólo ha servido para agravar la condición del enfermo (las
autoridades de Beirut).

Sin embargo, el objetivo a corto plazo no es conseguir que Líbano
meta en cintura a Hizbolá sino recuperar lo que en Israel llaman "la
capacidad de disuasión": infligir un castigo de mayores dimensiones que
el daño recibido.

Y la cuenta de la factura continúa subiendo. Esta madrugada, Hizbolá ha atacado

poblaciones del norte de Israel con decenas de cohetes katyusha. Una
mujer ha muerto en Nahariya y 29 personas, incluidos varios niños, han
resultado heridos. El Ejército recomienda a los habitantes de los
pueblos situados a menos de 15 kilómetros de la frontera que se
escondan en los refugios.

La amenaza de los cohetes de Hizbolá es mayor y más precisa que la
que representan los proyectiles palestinos Qassam. Cabe la posibilidad
de que los katyushas puedan llegar a penetrar más profundamente en
territorio israelí. En ese caso, es casi seguro que la respuesta de la
aviación israelí se extienda de forma masiva a Beirut. Eso incluye no
sólo a los edificios relacionados directamente con los integristas
libaneses, como su canal de televisión Al Manar que ya ha sido atacado,
sino a la infraestructura civil de la capital.

Inevitablemente, los términos bélicos inundan las páginas de la
prensa israelí. Los titulares hablan de una "guerra de dos frentes". Es
un concepto inexacto. Iguala en importancia los acontecimientos en
Líbano, que pueden extender los enfrentamientos a otros países, con lo
que ocurre en Gaza, que sólo es una campaña de bombardeos. Esta noche,
la aviación ha atacado el Ministerio de Exteriores palestino. El edificio ha quedado casi completamente destruido.

Algunos comentaristas dan la nota histérica. Anuncian que cualquier
victoria, aunque sea propagandística, de Hizbolá y Hamás supondrá el principio del fin para Israel:

If these leaders come out of this war with the upper hand, if they can rightly wave the flag of victory, Israel will be finished.

El pánico es mal consejero.

----

Maruja Torres ha vuelto a Beirut:

He salido a dar una vuelta por los alrededores (...) y he visto a la gente de siempre, más triste y desesperanzada que nunca. Ha vuelto. Se refieren a algo más que los israelíes. Se refieren a la incapacidad de sus políticos, a la inoperancia de un Gobierno que se reúne para decidir que no decide o para determinar -e incumplir- que no se insultarán mutuamente en público. Sólo la extrema gravedad de esta crisis les ha hecho juntarse en consejo de ministros... para realizar una declaración que es toda una demostración de esquizofrenia. El Gobierno se desentiende de aquello que hace un partido al que pertenecen algunos de sus ministros. Israel lo tiene fácil. Hezbolá y sus patrocinadores, también.

[Gracias a Antonio por el aviso]

Alternativa Antimilitarista - moc
Administración