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Zaim

Pequeñas Historias: Tres inquietantes personajes para mirar de forma torva nuestra sociedad

Pequeñas Historias: Tres inquietantes personajes para mirar de forma torva nuestra sociedad

Este texto es una aportación de los lectores aparecida en la página www.kaosenlared.org el día 12 de abril como comentario al artículo de Nebera publicado ayer en Insumissia: “La Paz y la Guerra: es curioso como necesitamos de la guerra cuando hablamos de la paz”

Lo firma Zaim, y su título es “Pequeñas Historias” (el resto del título es nuestro)

El vecino

Se levantaba todos los días por la mañana para ir a trabajar. Cuando salia de casa ahi estaba esperando para poder mirarle, obsevandole. Le odiaba podía verlo en su mirada todos los días. Cuando llegaba a casa a veces le veia en el jardin y daba igual a que hora volviese estaba esperandole. Jamas había hablado con el , no le conocía. A veces le veia hablar con con el resto de los vecinos y le miraba como si hubiera cometido un crimen , como si fuera culpable de algo. Hacía tiempo que no podía aguantar más pero no podía hacer nada. Cuando llegaba visita a su casa salia para ver quien era. Pensaba que sus hijos eran mejores , que el era mejor. Se fijaba en su coche , en su casa , en como vestia , sin duda le odiaba. A el siempre le dio igual lo que hacía pero a veces sentia miedo , a veces sentía que no podía aguantar más. Se controlaba porque sabía que estaba esperando a que hiciera algo para poder ir a contarlo. Para poder denunciarle , para poder acabar con el. Alguna vez pensó en cambiar de casa pero sería perder todo su orgullo , si tanto le odiaba que se marchara el. Otro día más se lo cruzó por la mañana, le miró como siempre por encima de la cabeza. No entendia que le había hecho , no entendía porque actuaba así con el. Sabía que le odiaba pero empezaba a saber porque. Las personas tienen que temer a alguien , tienen que tener un enemigo en definitiva tienen que odiar a alguien.

La noticia

Llevaba tiempo esperando que pasara algo. En su trabajo siempre estas esperando que salte la noticia. Hay que decir algo todos los días. Siempre detras de las personas para sacar algo en claro. Desde que salta la noticia hasta que la emiten es una larga carrera por ser el primero. En realidad da igual que se haya declarado la paz o que haya empezado una guerra. Lo único que importa es intentar ser el primero en dar la noticia y ser el más visto. Lo único que importa es el share , lo que digas o lo que hagas no importa. Da igual que mientas o ocultes parte de la verdad lo importante es narrar esa noticia. Para conseguir el éxito da igual lo que hagas mientras lo consigas. Da igual que hagas o que dejes de hacer solo tienes que ser el primero , ser el más visto. En su profesión poco importaba la verdad , solo importaba la opinion de la gente. No eran periodistas eran formadores de opinion. Estaban infectados por la enfermedad , todos estaban infectados por la ambición.

La silla

Se sentaba todos los días en la silla. Leia los periódicos y luego hacía unas llamadas para ver que opinaban el resto. Sentado en aquella silla podía hacer lo que quisiera. Había luchado mucho para llegar hasta allí y no permitiria que nadie le apartase de su cargo. Sabía que en otro lugar había otra persona sentada en una silla como el haciendo lo mismo que el. Era el otro , un reflejo frente al espejo. Su trabajo consitia en dirigir , daba igual lo que hiciera si conseguia vender más. La verdad nunca saldría a la luz porque no importaba. Era como una larga nausea que se extendía de silla en silla , de oficina en oficina. Daba igual lo que hiciera mientras siguiese sentado en esa silla , en ese despacho. El resto de las cosas daba igual.

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