La definitiva guía ilustrada de las vallas (Peace News)
Insumissia te ayuda a superar obstáculos
Sección:Guías prácticas de acción noviolenta
Jueves 11 de mayo de 2006
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Te encuentras
en la base militar de tu localidad, listo para un acto de desobediencia... pero
siempre hay una valla en tu camino. El FDEONC (Frente Democrático para la Eliminación
de Obstáculos en Nuestro Camino) presenta su guía práctica de las vallas en
sus diferentes tipos y cómo sobrepasarlas.
Vallas: la guía ilustrada definitiva...
Las vallas de hoy en día, como todo el mundo sabe,
están diseñadas para evitar que la gente entre en lugares prohibidos.
Sin embargo, algunos activistas pegan una mirada a una valla de malla soldada
de 5 metros de altura, coronada con reluciente alambrada de cuchillas, y piensan
algo entre "Sí, me colaré por ésta antes del desayuno y colocaré una pancarta
rápido mientras estoy arriba", y "Robemos un Humbee (vehículo
militar) y que les den a esos mamones" (¿ligeramente más oportuno quizás?).
El enfoque que adoptemos depende no sólo de nuestra filosofía personal sobre
los "daños" o de si nos preocupa ir a la cárcel por "robo con
huida", sino también, de una forma más pragmática, depende de por qué queremos
atravesar/saltar/sortear la valla en cuestión.
Por ejemplo, hay quienes sienten que el acto de
trepar por encima de las vallas o cortarlas es un simple y molesto "detalle
relacionado con el obstáculo", que meterse en la base para observar/ocupar/sabotear
es el verdadero objetivo. Después tenemos el ejemplo de los Snowballers
y algunos Trident Ploughshares 2000 que cortan vallas por razonas puramente
simbólicas, o para crear procesos legales en los que la ley humanitaria internacional
pueda ser aireada a través del sistema judicial "doméstico".
Violación de seguridad
Claro que algunas personas adoran cortar vallas
sólo por el placer de hacerlo. Le cuesta dinero a los militares y si lo haces
discretamente significa que violas la seguridad sin que se den cuenta (hasta
que ya es demasiado tarde). Junto al manejo de arietes y el aterrizaje de aviones
en sus carreteras, el corte de vallas proporciona el método más adecuado para
introducir a gente dentro de la instalación. El corte de vallas puede también
hacer accesible este tipo de acciones a activistas menos capacitados físicamente,
lo que sería imposible si tenemos que escalar una valla de 5 metros (afrontémoslo,
la gente que puede hacer este tipo de escalada mortal es una minoría).
Una lista básica de elementos para decidir el método
de entrada podría ser la siguiente:
- Por qué entramos en la instalación.
- La acción es abierta o encubierta.
- Te preocupa si te agarran por ir "equipado"
o por daños criminales.
- Cuánta gente participará.
- Qué vallas/obstáculos nos presentará la instalación.
- Quién está en el grupo (o estás solo) y qué piensa
cada cual.
- Será de día o de noche.
A continuación presentamos diferentes tipos de valla
u obstáculos a considerar...
Valla alambrada de tela metálica
Es barata. Cubierta generalmente con lonas de plástico
verde o negro (aunque tipos más antiguos pueden estar desnudas u oxidadas),
el alambre interior tiene de 5 a 8 mm. de diámetro y está hecho de acero maleable.
El alambre corre verticalmente y está doblado de manera que se entrelaza fácilmente.
El alambre viene usualmente en paneles de 3 m. de altura por 4 m. de anchura
y se tensa entre postes de hormigón con de 3 a 5 alambres de apoyo que corren
horizontalmente entre los postes a los que el panel de valla (o "sección",
tal como se llama comúnmente) está enganchado.
Sin embargo, este tipo de vallado no es tremendamente
resistente o estable. Aún tensado, todavía tiene mucha "holgura".
Este tipo de valla viene culminado casi siempre con alambre de espino o de cuchillas
y puede llevar sensores de vibración (si así lo desea la instalación de turno).
Cortando la valla metálica
No compres carísimas cizallas a menos que tengas
un astuto cómplice que se las llevará y las alejará de ti, o que sea el crimen
del siglo y justifique ese despilfarro (lo más probable es que las pierdas de
una u otra manera). Sin embargo debemos ser capaces de "destejer"
las vallas, bien cortando una "hebra" de valla con semanas de antelación
(de manera que no hagan falta las cizallas ese día), o llevando una moneda grande
que puede ser insertada en el final de la valla (donde dos "hebras"
se entrelazan) y usada como palanca para "destejer" una "hebra"
(el método de la moneda ha sido usado con éxito en muchas ocasiones, en Aldermaston,
Sellafield, Greenham, etc.)
Si es necesario cortar durante la acción, el mejor
método que hemos encontrado es el siguiente:
Corta verticalmente primero -en la misma "hebra"
de alambre pero en rombos alternos- y los trozos caerán (si realmente quieres
hacer desaparecer cualquier evidencia consigue un astuto cómplice que quite
esas piezas para que haya menos pruebas de tu "crimen"). Asegúrate
de que el corte vertical es suficientemente alto y bien colocado. La mayoría
de estas vallas tienen alambres de apoyo a 0,75 m, 1,5 m, y 2,5 m de altura.
Empieza el corte justo por encima del primer alambre (0,75 m), sube hasta el
siguiente (1,5 m), córtalo y sigue con 4 ó 5 cortes más. Esto posibilita pasar
(o ¿salir?) sin arrastrarse o tener que trepar antes. No obstante, algunas personas
de piernas cortas, usuarios de sillas de ruedas y otros con problemas de movilidad
encontrarán totalmente inapropiada una altura inicial de 1,5 m, así que usa
la cabeza y planea con antelación qué será lo más adecuado para ti y tus cómplices.
Corta entonces horizontalmente. Tendrás que cortar
cada uno de los alambres -uno en cada corte- pero probablemente sólo
necesitarás cortar entre 4 y 6 ángulos rectos desde tu corte vertical. Ahora
pon el pie en el agujero en la esquina opuesta a donde has cortado horizontalmente,
y estira el agujero en diagonal. Esto hará el agujero más grande y suelto (¡hasta
un 50% más!)
Herramientas útiles
- Gatos -buenos para meterse por debajo de puertas y vallas de metal
o de madera en las que hay un hueco.
- Soplete - (!!!)
- Escaleras -las de aluminio son las más ligeras. Pruebas limitadas
con escaleras de literas que tienen gancho en el extremo superior (para
agarrar en la valla) han proporcionado distintos niveles de éxito.
- Herramientas eléctricas -lo último en acciones de fantasía...
- Sopletes oxiacetilénicos de corte.
- Cizallas (entre 30-60 cm con el mango forrado de goma -mantenedlas bien
engrasadas).
- Palancas -útiles para abrir accesos. Si quieres pasar por debajo
de un trozo valla metálica (si no está cementado con el
suelo tanto como el resto de valla) estira de la valla desde abajo, usando
la palanca.
- Barras de hierro, soportes de estanterías o cepos en forma de
G -para escalones temporales sobre una valla de malla soldada.
- Azadas -sí, azadas.
- Monedas u otras barritas de metal (para "destejer").
- Trozos de cuerda.
- Escaleras de empresas de construcción -A veces dejan escaleras
en sus locales cuando hay obras en marcha (sí, es así).
Un trepador se cuela, empuja la escalera por el hueco en un lateral de
la puerta. (Se atasca. Entonces se cuela y, no os la vais a creer, encuentra
otra escalera, y esta vez la empuja inteligentemente por encima de la
puerta). Entonces tod@s vosotr@s trepáis por la puerta, y otra
valla, y otra valla, y la poli entonces aparece y amenaza con confiscar
vuestra escalera.
Trepar por una valla metálica
Trepar una valla es una cuestión de técnica y fe
-las dos cosas son esenciales. Los principiantes deberán practicar en puertas,
pues suelen ser más sencillas, ¡aunque pueden balancearse! (más información
abajo).
El método masoquista: herramientas, para qué
Aunque aumenta la vulnerabilidad, en cierta manera
es mejor trepar descalzo para que los dedos gordos puedan proporcionar agarre.
Es mejor no llevar calcetines porque pueden engancharse en el alambre de espino
-lo que puede desequilibrarte o atascarte.
No lleves guantes o usa unos sin dedos, de cuero,
como los de los levantadores de pesas, para que no te enganches y sigas pudiendo
usar tus dedos. Trepa usando pies y manos por uno de los lados del poste de
apoyo al que está sujeta la valla. Engancha la pierna más alejada del poste
en el límite superior de la valla evitando si es posible el alambre de espino.
Entonces usa la parte superior del poste para impulsarte y hacer palanca, con
la pierna enganchada haciendo de contrapeso. Apoyándote en el poste, usa la
otra mano (pierna izquierda, mano izquierda) para agarrar a través del alambre
de espino un alambre interior -normalmente el más alto o el de media altura.
Usando la pierna izquierda para empujar, la mano
izquierda para estirar y el brazo derecho para estirar/hacer palanca, tira del
poste y empújate. Con suerte ahora tu pierna izquierda está en la parte de arriba
de la valla (cuidado con el hilo superior de alambre de espino que a menudo
se extiende por el extremo superior de la valla).
Balancéate en esa pierna apoyándote en el poste
y, todavía estirando con la mano izquierda del hilo alejado de alambre de espino,
tira de la pierna derecha hasta el extremo superior de la valla. Entonces gira
a la derecha y apoya el culo en el poste como si fuera un asiento para echarse
un respiro mientras se valora el siguiente paso. (Esto depende de la forma del
alambre de espino: a veces no podemos sentarnos porque nuestras piernas están
a diferentes lados de una espiral de la alambrada). Con experiencia y suerte
todo está en una maniobra, de verdad.
A través del alambre de cuchillas
Si eres muy delgado y afortunado la siguiente etapa
es relativamente sencilla. Necesitas deslizarte hacia el interior de la 'V'.
Girándote hacia el poste le das la espalda al interior de la base y deslízate
a través de la V de la forma de 8 del alambre de espino. Vas a engancharte en
el alambre, así que ve con cuidado, pero prepárate para estirar fuerte de tu
ropa para soltarla. Si tu piel se engancha con un pincho, ¡recuerda que tienes
que retroceder para desengancharte! Tu peso estará cargado sobre tus dedos gordos
agarrados a la valla y en tus manos en el alambre de espino y después en la
valla mientras vas bajando.
Si te encuentras totalmente atrapado por tus ropas
confía en la gravedad. Alinea tu cuerpo lo más recto posible, desengancha lo
que puedas y entonces deja que la gravedad tome el poder... Pero prepárate para
tener que rebotar y usar el peso de tu cuerpo para estirar hasta quedar libre,
y entonces agárrate a la valla para no caerte.
En el interior de algunas vallas hay colgados en
horizontal alambres sensores -asegúrate de que no pones el culo en ellos mientras
te deslizas hacia abajo cerca del interior de la valla. Pisa con seguridad el
suelo, respira hondo. Entonces túmbate rueda por debajo del alambre inferior.
¡YA estás dentro!
Si no eres capaz de pasar por el fondo de la V tendrás
que salir por sobre el brazo metálico interior que sobresale; si hay instalados
alambres sensores colgando de soportes desde el interior de la valla, tendrás
que evitarlos también.
Maniobrar sobre la parte interior de la V si también
hay ochos de alambre de espino puede ser imposible. Por eso es preferible deslizarse
a través del fondo de la V. Si no hay alambre de espino, entonces necesitarás
maniobrar por dentro de la V del poste de cemento que se inclina hacia fuera
y del poste metálico que se inclina hacia dentro. Mira hacia fuera, el culo
hacia la base, ahora necesitas meter una rodilla sobre el hilo superior del
alambre de espino, o posiblemente ambas rodillas a ambos lados del poste metálico.
Agárrate al poste metálico con tu cuerpo por encima del poste y balancea la
pierna derecha fuera del alambre y hacia abajo. Tu peso está soportado por los
brazos que se agarran alrededor del poste metálico, y sobre la pierna derecha,
mientras la izquierda se mueve debajo y fuera del alambre de espino.
Pasar por debajo
Busca un área cenagosa o un lugar donde la valla
esté en cuesta (más posibilidades aquí). Arranca la valla del suelo (puede requerir
un poco de esfuerzo, mejor entre varias personas) y usa bastones/palos/barras
para hacer palanca y apuntalarla mientras te metes rodando por abajo. Las palas
pueden ser útiles para cavar un surco que te dé más espacio.
Malla soldada
La malla soldada es, como su propio nombre indica,
eso, malla soldada. Consiste en gruesos soportes verticales de acero separados
10 cm con barras horizontales delgadas de acero pasando por toda la sección
con una separación de 1 cm. Es una valla muy sólida y estable porque cada sección
está remachada o soldada a un robusto poste metálico de soporte. Está rematada
invariablemente con alambre de cuchillas y en la mayoría de casos tiene o bien
sensores de vibración enganchados directamente a ella, o bien alambres sensores
por ambos lados. A primera vista, la malla soldada presenta un aspecto insuperable.
Accesorios
- Cartera -preferiblemente con zapatos viejos y sombrero como todo equipo.
- Bastón de andar -útil para saltar zanjas.
- Palos -para hacer más largo el mango de las cizallas (tienen
que ser fuertes y ajustarse muy firmemente a las cizallas), y para apuntalar
el alambre de espino.
- Chocolate (siempre).
- Chaqueta de las fuerzas especiales con montones de bolsillos y cosas
útiles.
- Conductor para la huída (o ciclista con maletero).
- Un plan astuto (esto es lo más importante de todo).
Cortar
Está bien si tienes una semana y no hay cámaras,
sensores o polis. Necesitas una sierra de arco de una hoja muy fuerte, o cizallas
superafiladas, de cabeza pequeña y mango largo (las de punta de diamante son
las mejores pero son muy caras), o (y esto aún no lo hemos probado) sopletes
oxiacetilénicos de corte, o herramientas eléctricas.
La mejor técnica de corte con cizallas es cortar
las tiras verticales en horizontal (esto se puede hacer también con una sierra
muy buena). Eso será la parte de arriba de tu "puerta", así que hazla
a la altura correcta. Entonces (y ahora viene lo difícil) corta las láminas
horizontales desde uno de los extremos -una vez hayas cortado algunas puedes
usar la sierra con más rapidez). Si tu grupo es pequeño (de estatura) podéis
estirar del triángulo y meteros. Si no, tendréis entonces que cortar la parte
de debajo de la "puerta" hasta que se pueda estirar lo suficiente
como para puedan pasar los invasores. También, si tenéis dos sierras, unos pueden
cortar arribar mientras otros cortan abajo.
Algunas pruebas se han llevado a cabo calentando
primero la malla soldada con un soplete -aparentemente es más fácil luego cortarla.
No obstante, es una actividad bastante estúpida para hacer de noche.
Trepar
La malla soldada es casi imposible de trepar sin
herramientas. Una de las herramientas preferidas por los activistas trepa-mallas
es la azada de tres puntas de jardinería, con una cuerda colgada de la punta
del medio (llevarla es extremadamente embarazoso ya que parece algo letal).
Engancha la azada con cuidado por encima de la valla, por ejemplo sobre un hilo
de alambre de espino, y entonces sigue el procedimiento descrito más arriba
en "trepar una valla metálica".
Habrá un poste metálico delgado en el interior de
la valla que proporciona una estrecha escalera -¡úsala!
Utilizar escalones caseros
Trozos planos de hierro o acero como escalones para
llegar a la cima de la valla se han usado con éxito al menos en una ocasión.
Los fragmentos de acero deben tener alrededor de 250 mm de largo por 50 mm de
ancho y 6 mm de grosor. Dóblalos por la mitad hasta formar un ángulo recto.
(Quizás activistas ultraligeros pueden arreglárselas con soportes de estantería)
Necesitas tres ó cuatro de esas piezas. Mételas en la valla e inclínalas para
que atasquen y un lado quede hacia arriba detrás de la valla. A tu lado sobresale
como un escalón. Por el otro lado de la valla giras los escalones en el otro
sentido y bajas.
Por debajo
Si tienes tiempo, cava un agujero bajo la valla
y cúbrelo con unas tablas de madera y después con gravilla o tierra por encima
para que no se note. Ahora puedes usarlo cuando lo necesites.
Vallas de madera
Las vallas de madera pueden ser despachadas fácilmente
con escaleras o incluso subiéndose encima de un compañero (mirar las fotos de
la técnica sueca). Con algunas es más fácil entrar que salir (por ejemplo con
la empalizada de castaño, que tiene dos soportes horizontales muy bien puestos
en el interior -tus piernas deben ser bastante largas). Muchas vallas de madera
no están colocadas realmente en el suelo, por lo que puede haber posibilidad
de cavar y deslizar por debajo. Las escaleras son de lejos el método más fácil,
aunque puede haber lugar también para cuerdas con nudos, azadas de tres puntas,
ganchos, etc. ¡Haced experimentos y contadnos los resultados!
Vallas de metal
Son extremadamente horribles y fastidiosas, especialmente
las que tienen horrorosos pinchos en la parte de arriba. Generalmente consisten
en series láminas de acero galvanizado de 2,5 m de altura por 15 cm de ancho,
sujetas en vertical con dos o tres soportes horizontales de acero, o soldadas
o remachadas. De nuevo, las escaleras son probablemente lo más sencillo. No
obstante, si hay espacio, puede ser posible insertar un gato de coche bajo el
soporte horizontal más bajo y levantar una porción de la valla. Por desgracia,
la mayoría de las vallas soportes horizontales a 15 cm del suelo y están cementados
por completo. Las mismas posibilidades hay para cuerdas, etc. que en el caso
de las vallas de madera, pero cuidado con los pinchos en la parte superior.
Ningún consejo especial en realidad, sólo que atención porque este vallado no
"da de sí", no tiene holgura, y si te quedas enganchado en un pincho,
probablemente acabes en el hospital.
Alambre de espino-cuchillas
¡Duele! Aquí van unas indicaciones sobre qué hacer
con ello:
- Alfombras
- Guantes
- Cortarlas (diversidad de opiniones en esto -si
tiene mucha tensión rebotará hacia ti)
- Desengancharlas de los extremos
- Desatornillar de los postes de cemento donde van
sujetas
- Pasar por debajo (sólo funciona si están muy flojos)
- Levantar el alambre
En Faslane (y presumiblemente en otras bases que
usan una combinación de malla soldada y alambrada de cuchillas) el alambre está
fijado a la parte superior de la valla en 3 ó 4 puntos. Está sujeto con piezas
pequeñas (5 cm) de alambre retorcido para mantenerlas juntas. Tras usar escalones
(ver escalones hechos en casa para malla soldada) para subir, corta esos trozos
de alambre. Entonces necesitarás algo para levantar la alambrada. Una barra
(¿un palo?) suficientemente larga para hacer un hueco entre la parte superior
de la valla y la alambrada (dos mitades de un palo, unos 300 mm de largo). Los
palos son fáciles de trabajar: corta hendiduras en los dos extremos, en ángulos
rectos, de manera que obtengas dos formas en V, una en cada extremo. Empuja
la alambrada con uno de los extremos y apoya el otro en la parte superior de
la valla. Otra posibilidad es tener un par de ayudantes en el suelo con palos
largos para empujar la alambrada (de esta manera será más difícil encontrar
evidencias de un allanamiento).
Puertas
En caso de duda, trepa siempre por una puerta si
es posible. Es mucho más estable que una valla (a menos que se balancee) y tiene
un montón de partes en las que se pueden poner los pies.
Pero antes de trepar o meterte por debajo de una
puerta, saca de tu bolsillo trasero los móviles/pitillos/chocolatinas/biblia
porque podrías quedarte atascado.
Planea cómo vas a pasar al otro lado de la puerta
cuando estés arriba. El peor momento de tu vida es cuando te das cuenta de que
tu cuerpo no entiende hacia dónde tendría que moverse y, rígido por el miedo,
eres incapaz de pensar en nada.
Estudia las puertas con antelación y practica en
las que te sea posible hacerlo. Hazlo todas las veces que puedas para conquistar
ese horrible punto de miedo (alguna gente no tiene esa sensación pero nosotros
no conocemos a muchos).
[Este artículo ha sido recopilado a través de
la experiencia de mucha gente diferente y las compiladoras reconocen con agradecimiento
su aportación. La información en él contenida se proporciona únicamente con
propósitos sociológicos y de entretenimiento, y no se anima de ninguna manera
a los lectores a llevar a cabo ningún acto ilegal. Oh, no...]
Peace News, Mayo-Agosto,
1999
Traducción: Carlos Barranco para INSUMISSIA <www.insumissia.org>