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Una aportación feminista a la teoría de la defensa civil

Cthuchi Zamarra

Sección:Mujeres y antimilitarismo
Domingo 5 de febrero de 2006 0 comentario(s) 16937 visita(s)

Schweik Action Wollongong. Australia

Traducción de Cthuchi Zamarra

¿Qué ocurre cuando una recién llegada al concepto de defensa civil pregunta a feministas sobre como llevar a cabo un sistema de este tipo?

Era la primera vez que Merwen había oído sobre una alternativa noviolenta a la defensa militar. Ella había ido a una charla de un conferenciante de fuera y había sido cautivada por el concepto. Imagina sustituir la tecnología de las fuerzas armadas y la tecnología del asesinato masivo por “la fuerza del pueblo”.

El ponente invitado sabía mucho del asunto. El describió ejemplos históricos en los que la acción ciudadana había derribado gobiernos, desbaratado golpes de estado y habían logrado importantes cambios sociales. El explicó cómo métodos noviolentos tales como huelgas, boicots y no-cooperación funcionan contra fuerzas represivas. El presentó plan por etapas para sustituir el gasto y políticas militares actuales.

Defensa Civil o Defensa Popular Noviolenta sonaba a una buena idea, pero como funcionaría en la práctica. Merwen quería saber más sobre los casos prácticos del día a día y sobre lo que ella podría hacer. Por eso estuvo preguntando al ponente después de la charla.

“¿Cual es la mejor forma para hacer que la gente participe en la acción noviolenta?. ¿Cómo se tomarían las decisiones en un sistema de defensa civil? ¿Cuales son los mejores medios para comunicarse entre los resistentes? y ¿Qué podemos hacer ahora?”

El ponente era afín a esos temas pero era obvio que no había pensado realmente sobre esos temas. “Los escritores sobre defensa civil no entran usualmente en esos tópicos. Puedes volver atrás a los escritos de Gandhi, que tiene perspicacia en casos prácticos de acción noviolenta, pero el no dice nada sobre defensa en el sentido contemporáneo, que ha sido sólo formulado sistemáticamente a partir de la década de los cincuenta”.

Ama, una conocida de Merwen, había estado escuchando esta conversación y le dijo ¿por qué no hablas con algunas activistas feministas sobre estos asuntos? Ellas suelen profundizar en los asuntos que teorías masculinas nunca se han molestado en plantear”.

Para sorpresa de Merwen, el ponente no estaba ofendido y apoyó la idea. “Completamente de acuerdo”, dijo, “las feministas son piezas clave en la acción noviolenta pero sus planteamientos no han sido llevados al tablero de las teoría de la defensa civil, que yo sepa.”

Merwen no necesito más impulso, y decidió buscar feministas que fueran activistas y preguntarlas qué pensaban sobre la mejor manera de organizar campañas participativas contra la injusticia, la vulneración de derechos humanos, la represión y la agresión. Ella estaba también interesada en que podían pensar sobre liderazgo y toma de decisiones, comunicación y lenguaje, así como preparación para la acción y entrenamiento.

Para prepararse, Merwen leyó bastante sobre defensa civil para poder conocer qué preguntas poder hacer, y también para explicar a la gente con la que iba a hablar. Ama le dio el nombre de algunas activistas feministas con las que contactar.

La primera de ellas fue Yinebra, una veterana de varias acciones de mujeres. La primera cuestión de Merwen fu sobre la participación. Yinebra se mostró explícita “La clave está en asegurar la participación genuina del mayor número de grupos posible. De hecho, una de las mejores formas de medir el éxito de una campaña es contar el número de mujeres activamente involucradas.”

“En las mejores acciones en las que he participado usábamos grupos de afinidad, ya sabes, pequeños grupos de entre siete y doce personas, donde las mujeres son consultadas y se las proporciona información de la campaña. Los grupos de afinidad identificarían las fuerzas y habilidades de sus miembros y, dependiendo de ello, asumirían determinadas tareas específicas. La toma de decisiones del grupo de coordinación debería basarse en el proceso del grupo de afinidad”

Merwen trató de aplicar esto al sistema de defensa civil. “Deberían los grupos de afinidad crearse largo tiempo antes de la acción o deberían surgir espontáneamente?.”

Yinebra continuó. Los grupos de afinidad no son algo que se crean en cinco minutos, aunque algunas acciones crean rápidos rápidamente. Algunos de los grupos existen de antes pero otros pueden ser creados en el momento. Con grupos de afinidad, todo el mundo es impulsado y apoyado. Los miembros de los grupos pueden tener la información que ellos necesitan para actuar. Ellos tienen roles claros y asumir ciertas responsabilidades para trabajar. Ellos pueden buscar cuanto apoyo necesiten para poder utilizar sus habilidades para contribuir.

“La clave está en el proceso del grupo pequeño en el que se forman alianzas o amistades. Ellos son el fundamente para redes a largo plazo que reflejan un viejo dicho feminista: lo personal es político. Estas redes, caracterizadas por confianza y solidaridad, pueden ser movilizadas rápidamente cuando llega la ocasión.

Después de hablar con Yinebra, Merwen estuve leyendo sobre acción social y otra vez volvió a aparecer el lema de lo personal es político. Ella leyó que mucho de la segunda ola del movimiento feminista se había desarrollado como reacción a comportamientos patriarcales chauvinistas de los izquierdistas varones. Estos luchadores por los oprimidos estaban tratando a las mujeres de sus movimientos como secretarias, cocineras, limpiadoras y objetos sexuales, no como iguales. Las feministas dijeron que la conducta personal, incluidas actividades tales como el cuidado de los niños, los trabajos de casa, y el uso del lenguaje cada día, eran asuntos políticos en el sentido de que llevan consigo poder. En otras palabras, partidos políticos y actividad pública no era la única forma de política.

Merwen se preguntó sobre liderazgo en todas estas situaciones. ¿Si los grupos de afinidad estaban promoviendo una participación igualitaria, quién debía liderar la operación?. Habló con Usha, una de las activistas que Ama le recomendó.

“Si, la estrategia de pequeños grupos es adecuada para promover la participación, pero el liderazgo es ciertamente necesario. Pero no podemos asumir que los líderes son algo superior. Junto con el compromiso para un buen proceso durante la campaña, son a veces necesarios, como en el caso de un momento de crisis, liderazgos que surjan de la coordinación a lo largo de los miembros de los grupos. Los asuntos más importante a tener en cuenta cuando consideramos el liderazgo o la coordinación son tales como contabilidad, confianza, consulta y participación.

Alguien llevando un rol de coordinación no es necesariamente un problema siempre y cuando la integridad de la campaña y su estrategia participativa se mantenga. De hecho, tener dos o mas facilitadores puede reflejar el estilo de una campaña política feminista.”

“Esto suena todo muy bien en circunstancias normales”, le respondió Merwen, “pero que ocurre cuando hay que actuar urgentemente en una emergencia”.

Usha había pensado sobre ello “Si, una crisis es un desafío grande. Mucho de la organización y coordinación debe ser planeado de antemano. De todos modos, una emergencia suele conllevar que los activistas experimentados tomen la iniciativa, al menos en el corto plazo. La presión añadida por la urgencia hace que sea muy difícil para campañas convencionales adoptar estrategias democráticas y participativas, de modo que el resultado final es mucho trabajo para unos pocos, muchas voces perdidas, y que las familiares pero desgastadas estrategias tradicionales sean usadas para comunicarse.”

Usha ahora se volvió entusiasta: “las feministas gustan de tomar las mejores estrategias existentes y buscar formas nuevas y creativas. Les gusta hacer preguntas...” Merwen le interrumpió... “como quién está participando y quién no, por qué no participan los que no lo hacen, como se puede cambiar esa situación, que es lo que ha funcionado antes, que es lo que no funcionó?”. Usha estaba de acuerdo. “Exacto. Mientras pueda no parecer un gran progreso, muchos activistas no se cuestionan nada de su propia forma de actuar.”

Se le ocurrió a Merwen que el lenguaje que las feministas usan es importante. Ella dijo a Usha. “me he dado cuenta de que las feministas con las que hablo tienen mucho cuidado con el lenguaje que emplean” Usha respondió: “El lenguaje feminista deriva de la opresión de las mujeres y su bajo nivel en la jerarquía y trata de contrarrestar esta opresión. Somos buenas en el desarrollo de palabras y consignas que tienen un significado profundo. Pero ejemplo, “lo personal es político”. Las mujeres activistas usado lenguaje no sexista y no racista como un intento de cambiar conductas y ser más inclusivas”.

Usha continuo: “un lenguaje con conciencia de género, no racista y no violento es necesario para crear un medio de trabajo adecuado. Sabemos que las mujeres no están representadas en el agresivo lenguaje de los militares. Por ejemplo, un periódico decía en un artículo reciente sobre el vigésimo aniversario del Centro de Mujeres de Wollongong (una ciudad australiana) se decía que había miembros en frente de una pancarta pacifista, pero esta gente era descrita como soldados de a pie que “peleaban en una larga batalla en la que habían hecho significativos avances en el frente”. ¡Luego seguía describiendo su batalla!. Cualquier otra metáfora hubiera sido preferible.”

Merwen comentó: “Siento que es mejor si se usa solamente un lenguaje claro y simple.” Usha estaba de acuerdo. “Eso es apropiado para todo tipo de audiencias. También es necesario comprobar regularmente que la gente comprende lo que tu estás tratando de comunicar. Necesitamos tener conciencia de que el contexto cultural es muy importante para determinar el uso del lenguaje. El significado de las palabras está a menudo limitado por su contexto. Esto influencia el modo en que gente de diferentes procedencias representa su forma de pensar sobre asuntos de justicia social. Algunos grupos prefieren utilizar unas palabras en favor de otras.

“Por ejemplo, hay toda una historia política que usa la música y el “teatro popular”. Otro contexto cultural habla del “poder del pueblo” y “teatro para la liberación”. Otros grupos de gente han estado hablando sobre ación cultural y acción social durante años en sus campañas políticas.”

Merwen estaba también interesada en cómo los activistas comunican. Ella logró entrevistar a Nisi, una periodista Freelance y propagandista feminista. Nisi encontró la cuestión demasiado general.

“Bueno, ¿que es lo que hay que decir?. Los activistas usan todos los métodos que puedas imaginar, incluidos llamarse unos a otros usando diagramas de árbol, ahora también utilizamos el correo electrónico y la radio, tenemos reuniones cara a cara, editamos fanzines, distribuimos panfletos en las calles, vendemos periódicos, hacemos buzones de sugerencias, utilizamos megáfonos por las calles para anunciar acciones locales, talleres o conferencias.”

“Ese es el quid de la cuestión”, dijo Merwen, “ cómo decides qué método usar?”.

Nisi le respondió que la elección de los métodos depende de la asunto y el objetivo de la actividad, y, por supuesto, de los recursos que están disponibles. “Algunos métodos son más útiles para organizar campañas claramente orientadas mientras que otros son más útiles para conseguir una mayor involucración en un asunto concreto. Depende de si tu objetivo es movilizar gente afín o si el objetivo es persuadir a gente contraria o llegar a aquellos que no están involucrados.”

“¿Me puedes dar algunos ejemplos?” le preguntó Merwen.

Nisi le contestó: “Hace años en Camberra un pequeño grupo de mujeres intentó unir la marcha del Día de la Mujer con protestas sobre mujeres violadas en la guerra, y fueron arrestadas. Esto generó mucha atención mediática durante el siguiente año, siguiendo los intentos de prohibir a las mujeres de marchar, las mujeres dejaron sus casas y se unieron a las protestas. En estos casos los medios difundieron el asunto, pero la red creada entre las organizadoras, llamadas y reuniones, fue crucial”.

Merwen replicó: ¿No es mejor una buena red de contactos que de comunicación”.

“Bueno, no están tan separadas como podrías pensar en un primer momento. Si eliges operar mediante redes, las feministas también tienen ciertos métodos de comunicación, especialmente cara a cara. Algunas veces una “red” puede ser simplemente dos personas y pueden tener la responsabilidad de tomar algunas decisiones. De todos modos, si estás trabajando en una base uno a uno entonces ésta carece de discusión amplia.”

Nisi continuó. “Otra cosa, los grupos feministas usualmente preferimos abrirnos, por lo que optamos por reuniones abiertas para una mayor involucración de gente. De todos modos esto tiene la pega de que ha de ser construido contra aquellos que están participando y no quieren toda la información de todo, ya que podrían saturarse y ser incapaces de actuar en ningún sentido”.

Nisi había pensado sobre otro asunto: a los nuevos movimientos sociales les gusta mezclar discusión y acción. Esto puede incluir teatro y otras cosas creativas que suelen ser divertidas. Esto puede ser una forma efectiva de comunicar ideas para una transformación social y estimular discusiones sobre posibles opciones para una campaña. Por ejemplo, los activistas podrían representar un escenario de un asunto o campaña en el punto de crisis. Entonces la gente de la audiencia es invitada a subir al escenario y ser invitados a intentar poner en marcha acciones para un cambio. Este punto de partida abriría una discusión sobre posibles opciones y animaría la participación de la audiencia.”

Merwen estaba consiguiendo una mejor idea de las aportaciones feministas a la acción social pero también una apreciación de las fuerzas de los métodos de organización convencionales. A través de su sus discusiones y lecturas, se había percatado de que los activistas suelen escoger de una variedad de métodos incluyendo huelgas, manifestaciones y reunión de masas. Depende de que es lo que va a ser efectivo en una comunidad particular y sobre un asunto particular y qué riesgos la gente está preparada para asumir y que recursos están disponibles.

Nisi puntualizó que las huelgas son importantes no sólo como táctica para ejercer presión, sino para mostrar la importancia de cada trabajador individual. Y las manifestaciones pueden a menudo ayudar a unir a la comunidad. Los activistas pueden sentir su fuerza común y sentirse menos desvalidos. También las manifestaciones pueden generar la atención mediática. Alternativamente, los encuentros son útiles para abrirse a un grupo más amplio. Algunas veces en un gran encuentro masivo algunas propuestas pueden ser trabajadas y asumidas.

Merwen decidió hablar con otra persona más, un experimentada activista llamada Lystra, que inmediatamente empezó a recomendar grupos de afinidad para acciones de masas. “tienen pequeñas células y ambos los grupos y los individuos de esos grupos tienen un papel que despeñar. Todas los asuntos esenciales se dividen de forma intra e intergrupal”.

Merwen había oído esto antes pero la dejó continuar. “En las campañas las feministas ven el valor del proceso como algo tan importante como el propio resultado. La estructura de un evento o una campaña puede hacer una diferencia en cuanto a la participación femenina, siendo mejores los grupos pequeños. Por ejemplo, se suelen hacer esfuerzos para asegurar que todo el mundo es capaz de hablar coherentemente a los medios, sabe los asuntos y explica la historia de la campaña en particular, a pesar de que los medios suele esperar que haya una persona de contacto. Esto es útil por varias razones y la no menos importante es que los miembros del grupo están desarrollando habilidades y usándolas. Si tu involucras a todos, este es el procedimiento feminista de hacer las cosas.”

Merwen estaba de acuerdo. “¿El objetivo debería ser ayudar a cada persona involucrada a sentir que está haciendo algo digno de considerar?”. Lystra meneó la cabeza. “Un boycott, por ejemplo, es una forma para involucrar a mucha gente sin mucho peligro, pero es necesaria mucha educación y trabajo de red para conseguir que sea efectivo”.

Merwen probó desde un nuevo ángulo. “¿Crees que las feministas tienen algo que ofrecer cuando se trabaja con un gran número de gente?. Lystra meditó unos momentos. ..”El movimiento feminista, como cualquier otro movimiento, puede algunas veces ser exclusivo, pero generalmente tiene más experiencia en trata de ser más inclusivo que otras organizaciones políticas. Cuando diversos grupos están involucrados, no es útil volcarse en las diferencias. Siempre hay un trasfondo común que nos permite trabajar juntos. Es mejor se explícito en lo que la gente tiene que ofrecer, en lo que pueden hacer y por qué se toma parte en la actividad.”

Merwen había pensado sobre la necesidad de entrenamientos y le preguntó si eran necesarios a la hora de preparar campañas. Lystra se mostró contenta de hablar de este asunto. “La necesidad de entrenamiento depende de la acción o de la campaña y de quién necesitaría el entrenamiento para qué cosa.”

“Me preguntaba, por ejemplo, que harían activistas feministas si quisieran cambiar la forma en que alguna persona se comporta en el trabajo”, dijo Merwen.

Lystra estaba interesada. “Bueno, en un medio burocrático con estructuras jerárquicas, alguna gente adquieren hábitos déspotas o excluyentes, especialmente hacia las mujeres, pero eso puede cambiar. De hecho, es más importante ayudar aquellos en situaciones vulnerables a asociarse y crear grupos de apoyo. Puedes enseñar a la gente como dirigir quejas, como negociar o como mediar.”

Lystra continuó. “Hay muchas otras cosas que vale la pena conocer. Por ejemplo, en una emergencia puedes necesitar habilidades de supervivencia tales como obtener comida y cobijo. A largo plazo, puede ser importante aprender habilidades tales como organizar una red telefónica con forma de árbol y mantener una linea de presión las 24 horas. Del mismo modo, cosas como el uso de ciertos programas informáticas, redes de correo electrónico o los últimos servicios en telefonía pueden ser útiles.”

Esto llevó a Merwen a considerar si hay asuntos en los que hombres y mujeres deben entrenar separadamente o si las activistas feministas necesitan organizar entrenamientos en habilidades especiales. Le preguntó sobre esto.

Lystra pensó por unos momentos. “La mayoría de los entrenamientos y tareas de organización son llevados a cabo por y para ambos. Pero creo que tu pregunta pone de manifiesto una cuestión importante. Podrían existir ocasiones en que es mejor para las mujeres hacer campañas de forma separada, y hay algunos casos en que los hombres y mujeres están buscando diferentes tipos de entrenamiento. Hay muchas organizaciones de hombres que se concentran en asuntos masculinos, especialmente construyendo apoyo emocional con otros hombres y buscando una resolución noviolenta de conflicto. Y las redes o grupos de mujeres deben buscar trabajar separadamente las habilidades de negociación o la forma de tratar el acoso.”

Lystra pensó en otras habilidades a desarrollar. “Aprender a usar la danza o el teatro o incluso a cantar no es fácil para muchos de nosotros, pero con un poco de práctica se pueden crear una buena actuación pública. Y siempre es necesario entrenar hombres y mujeres para hablar con más confianza y efectividad en público, o sacar el máximo provecho los medios de comunicación”.

Merwen trató de poner en común todas estas áreas. Colectivamente, las activistas feministas tenían una gran riqueza de conocimiento y experiencia, pero pocas habían oído hablar de defensa civil y mucho menos conectado su visión práctica con el diseño de un sistema de defensa civil. Merwen se dio cuenta de que si alguien iba a hacer el vínculo entre la perspectiva feminista y la defensa civil, elle sería la que lo hiciera. Después de todo, había estado hablando con activistas feministas sobre defensa civil. Ella había aprendido lo suficiente como para ser capaz de escribir un artículo dirigido a los teóricos de la defensa civil.

Pero había todavía muchas preguntas sin respuesta. ¿Cual es el mejor camino para crear conciencia sobre el sistema de defensa civil? ¿Son las campañas de acción noviolenta los fundamentes para un sistema de defensa civil o se necesita algo más? ¿La perspectiva feminista tienen implicaciones para la forma en el sistema de defensa civil es conocido y promovido? ¿Cual es el siguiente paso?

Merwen sabía una cosa cierta. Había un montón de cosas excitantes que hacer, incluidas organizar acciones, crear redes o plantear nuevas investigaciones. ¿Y que oportunidad había para el sistema de defensa civil si no fuera emocionante el camino?

Primavera 2001

Schweik Action Wollongong es un colectivo que busca crear conciencia de alternativas noviolentas a sistemas de opresión. El grupo se llama como el personaje de ficción Schweik (o Svejk), un soldado que creaba el caos en ejército austríaco durante la primera guerra mundial pretendiendo ser extremadamente estúpido. Lee la novela de Jaroslav Hasek, “El buen soldado Schweik y sus desventuras en la Guerra Mundial”.

Los miembros que participaron en las entrevistas realizadas para la elaboración de este artículo fueron Sharon Callaghan, Chris Fox, Brian Martin y Yasmin Rittau. Agradecemos a las personas entrevistadas por su perspicacia: Lynee Dooley, Lynne Keevers, Isla MagGregor, Celia Moon, Judy Stubbs, Tor Wise, y otras que prefirieron permanecer en el anonimato. Las entrevistas no tienen que estar necesariamente de acuerdo con lo expresado en este artículo.

Los nombres de los personajes de este artículo fueron sacados de la novela de ficción feminista “A door into Ocean (London, Women Press, 1987), de Joan Slonczwski.

Schweik Action Wollongong
PO Bos U129, Wollongong NSW 2500 Australia
Email: sharmary@1earth.net

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